SE NOS VAN LOS GRANDES. SE NOS VAN

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Reverbera la música en los muros
y traspasa mi cuerpo como si no existiese.

¿Soy sólo una memoria que regresa
desde el cabo remoto de la vida
fiel a una invocación que no perdona?

Música que rechazan las paredes:
sólo soy eso

Cuando ella cesa también me extingo.

ÁNGEL GONZALEZ

Un piano para Suu Kyi

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“Artistas británicas usan la diplomacia musical con la Nobel birmana”

Frente a las presiones internacionales sobre la junta de Myanmar, hasta la fecha infructuosa, un grupo de artistas británicas ha decidido tomar la vía de la “diplomacia de la música”. Encabezadas en popularidad por la cantante Anie Lenox, su proyecto consiste en enviar un piano a la disidente birmana Aung San Suu Kyi, que permanece bajo arresto domiciliario desde hace 12 años.

La Nobel de la Paz tiene prohibido hablar con el público, pero el sonido de las teclas de su viejo piano traspasaba hasta hace poco su confinamiento en una casa de Rangún, y llegó a convertirse en todo un símbolo de resistencia.

Lennox y sus amigas han reunido los fondos para reemplazar ese instrumento, hoy inservible por el deteriodo causado por el clima tropical de la antigua Birmania, y se disponen a enviar un flamante piano a Rangún. Semanas después de la brutal represión de los monjes birmanos que salieron a la calle para pedir un cambio democrático, son conscientes de que los obstáculos de naturaleza política pueden impedir que el barco llegue al puerto.

Otros artistas reconocidos internacionalmente han arropado también en los últimos años a la Nobel y a su causa, como la banda irlandesa U2, liderada por Bono, que dedicó su famosa canción walk on a la determinación sin fisuras de Suu Kyi.

Patricia Tubella
El País